Mediante el regate (baloncesto o básquetbol) o
"drible" (del inglés, dribble: transporte de la pelota en deportes
tales como el fútbol y el baloncesto) el jugador se desplaza en la
cancha con la pelota, considerándose éste un arma tanto en el ataque
como en la defensa.
Cada jugador debe practicar el regate con
cualquiera de las manos, hasta dominar perfectamente esta forma de
desplazamiento con el balón. Sin embargo, no debe olvidarse que su
empleo excesivo puede perjudicar el trabajo de conjunto y que el
pase imprime mayor velocidad que el regate a los ataques.
El regate se utiliza para:
· Sacar el balón del tablero defensivo
· Adelantar la pelota en el ataque
· Buscar posición favorable para el tiro a
cesta
· Romper o quebrar la defensa
· Distraer la pelota de áreas congestionadas
Dentro de los principios fundamentales del
regate debemos considerar principalmente la posición del cuerpo, el
control de la pelota y el campo visual.
La posición básica de un jugador al momento
del regate es la siguiente: tronco ligeramente flexionado hacia
adelante, rodillas flexionadas, píes paralelos a la dirección del
regate, uno más adelantado que el otro. El brazo coordina la altura,
velocidad y dirección en que se hace rebotar la pelota. La mano se
ubica en la parte superior de la pelota sin hacer contacto con la
palma. El control de la pelota misma está a cargo de los dedos, la
muñeca y el codo.
Los dedos bien separados, contactan el balón
desde arriba. La velocidad y altura de rebote del balón se regulan
mediante movimientos de la muñeca hacia arriba y hacia abajo. El
brazo empleado para rebotar el balón se mantiene flexionado y
próximo al cuerpo. El otro brazo equilibra el cuerpo y contribuye a
proteger el balón, ligeramente extendido, con el antebrazo paralelo
al piso y orientado hacia el adversario.
El regate bajo que se usa en casos de
estrecha marcación o en áreas muy congestionadas, para proteger la
pelota manteniéndola muy cerca del piso.
El jugador debe agacharse bastante al
efectuar este regate, por lo que pierde velocidad. Las rodillas se
flexionan y la pelvis se desplaza hacia atrás, de forma que el peso
del cuerpo se sitúe a un nivel bajo que favorezca el equilibrio. El
cuerpo se interpone entre el defensa y la pelota. Cabeza levantada,
mirada atenta a fin de conocer la posición de los jugadores en la
cancha.
La mano hace rebotar el balón controlándolo
con los dedos. El regateador protege el balón manteniéndolo cerca de
su cuerpo, de acuerdo a la posición y movimientos del contrario.
Es importante, para un drible o regate
efectivo, que el jugador domine el cambio de ritmo y dirección. Si
es ambidiestro mejor aún.
En el regate en alto se mantiene lo señalado
anteriormente, excepto por una mayor altura del rebote y la
posición, que ya no es agachada.
Aquí la posición del cuerpo es más natural,
con lo que se logra mayor velocidad y menor protección de la
pelota, por lo cual se utiliza solamente cuando el jugador está
desmarcado.
El jugador que ejecuta el regate mantiene la
vista hacia adelante explorando todo su plano visual, captando las
posiciones de los demás jugadores en la cancha y midiendo sus
posibilidades de pase o tiro al cesto, sin fijarse en la pelota.
Otros conceptos a tener en cuenta en la
técnica del regate son:
a) Mantener preferentemente hombros
agachados
b) Apoyarse en la punta de los pies
c) Utilizar movimientos de vaivén del codo,
muñeca y dedos
d) Rebotar la pelota a una distancia cómoda
de los pies
e) No terminar el drible antes de decidir la
siguiente acción a çseguir.
Se aconseja no utilizar el drible en las
esquinas ni en proximidad a las líneas de saque.
Como ya lo hemos mencionado, el abuso del
regate por parte de un jugador puede ser perjudicial para el equipo,
por eso se recomienda tener en cuenta primero la posibilidad de un
pase antes que intentar un drible.
El regate es particularmente efectivo en las
siguientes situaciones de juego:
1. Avance con la pelota desde la cancha
defensiva a la zona de ataque.
2. Ataque inmediato luego de la interrupción
de un pase.
3. Tras un rebote bajo el cesto defendido
para despejar el peligro de la zona.
4. Al recuperar el dominio de una pelota
perdida.
5. Para mejorar las posibilidades de
lanzamiento.
6. En la protección a la pelota ante una
arremetida del defensa
7. Para desmarcación del regateador o dar
tiempo al desmarque de un compañero.
8. En avances lentos.
9. Para congelar y demorar el juego cuando
se está ganando
10. En ataques rápidos cuando no es posible
o seguro un pase a otro compañero que está en la ofensiva.
Otras observaciones prácticas referentes al
regate:
El regate debe concluir con un pase preciso,
un lanzamiento o un pivote.
El mal hábito de hacer rebotar la pelota
inmediatamente después de recibir un pase impide muchas veces el
desarrollo de jugadas y contraataques.
El buen regateador o driblador mantiene la
debida distancia con el defensa, porque si se aproxima demasiado
corre el riesgo de perder la pelota.
El jugador en actitud de ataque mantiene una
posición de balance tal que le permite desplazarse en cualquier
dirección. Inicia el arranque desplazando el peso de su cuerpo sobre
el pie que arranca, empujando con fuerza con el pie de pivote o pie
de atrás. El pie de pivote se mantiene pegado al piso de la cancha
antes que la pelota salga de la mano del jugador, de lo contrario se
considera violación con pérdida de la pelota.
Para detenerse, el atacante en control del
balón debe seguir las normas especificadas por el reglamento.
Cuando el driblador está en el aire y cae a
la cancha sobre ambos pies simultáneamente, cualquier pie puede ser
considerado como pivote (parada en un tiempo).
Cuando se recibe la pelota con un solo pie
en contacto con el suelo de la cancha, éste es considerado el pivote
(parada en dos tiempos).
Ejercicio para el drible:
1. Se coloca en hilera cierta cantidad de
obstáculos: sillas, bancos, etc. Cada jugador tiene una pelota y
regatea en zig zag, utilizando la mano derecha o izquierda según el
lado de avance. Cada jugador realiza el recorrido varias veces a
indicación del entrenador.
2. Los jugadores se colocan a un lado de la
cancha, cada uno con su pelota y al oír la señal del entrenador, por
espacio de un minuto, driblarán en todas direcciones procurando
eludirse entre sí y evitando los choques.